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NOTICIA DEL MES DE MARZO 2021
 
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Una sentencia abre la puerta a la anulación de miles de multas de radar.
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Las multas de este tipo de cinemómetros deben venir acompañadas por dos imágenes de momentos diferentes, lo que podría invalidar la mayoría de sanciones impuestas.

Miles de multas por exceso de velocidad están abocadas a ser anuladas. Todas aquellas infracciones por pisar más de la cuenta el acelerador detectadas por un radar fijo que vayan acompañadas por una sola fotografía o varias, pero del mismo momento, carecen de validez.

Un juez de Córdoba ha anulado una multa porque el radar que pilló al coche solo tomó una fotografía de la infracción. La DGT utilizó la misma foto y la recortó, lo que hace que no valga la prueba según la sentencia y se anule la sanción de 100 euros. Además han sido condenados a pagar las costas del juicio por ‘mala fe’. El motivo es claro, esta cámara no había tomado dos imágenes distintas.

Un único fotograma de un vehículo captado por un radar fijo, no avalado por la referencia de ningún guardia civil ni persona física alguna, es insuficiente para multar a un conductor ya que la notificación, concluye el fallo, debe aportar dos fotografías tomadas en diferentes instantes: una panorámica para ver tanto el carril como el coche y otra tomada en un momento distinto en la que se vea la matrícula de cerca.


¿Qué requisitos debe cumplir un cinemómetro?

La orden ITC/3699/2006, de 22 de noviembre, da las claves para que muchas multas puedan ser recurridas. Entenderla es clave para conocer nuestros derechos.

Así, por ejemplo, se establece en el artículo 3 que:

A los cinemómetros instalados de forma fija y diseñados para operar bajo circunstancias donde no es posible la presencia continua del operador [...] se exigirá, al menos, dos fotogramas del vehículo infractor tomados en diferentes instantes, a no ser que el instrumento sea capaz de detectar, seguir e identificar inequívocamente el objetivo durante todo el proceso de medición. Uno de los fotogramas mostrará una visión panorámica del vehículo; el otro su placa de identificación.

El cinemómetro debe estar concebido de tal manera que todos los elementos que lo componen pueda funcionar de manera autónoma y mostrar resultados a efectos de poder ser ensayados independiente.

El vehículo cuya velocidad se mide deberá identificarse sin ambigüedad en la filmación. La indicación por registro fotográfico debe coincidir con lo indicado en la parte de operación e informará, al menos, sobre los siguientes aspectos:

La fecha y hora de la medida; la velocidad medida del vehículo infractor; si mide en ambos sentidos, indicación del sentido de desplazamiento del vehículo infractor. Identificación del instrumento que realizó la medida.

Los cinemómetros deben indicar la velocidad del vehículo controlado y, para los instrumentos instalados en vehículos en movimiento, la velocidad del vehículo en los cuales se instalan. En el último caso, la determinación de la velocidad de los dos vehículos debe realizarse de forma simultánea.


Sentencia

La sentencia emitida estima que, según la orden ITC/3699/2006, de 22 de noviembre, “salvo que el instrumento —el radar— sea capaz de seguir e identificar inequívocamente el objetivo durante todo el proceso de medición, a los instrumentos instalados de forma fija y diseñados para operar bajo circunstancias donde no es posible la presencia continua del operador que vigile sus especificaciones de funcionamiento, se les exigirá al menos dos fotogramas del vehículo infractor tomados en diferentes instantes: uno de ellos mostrará una visión panorámica del vehículo; el otro, su placa de identificación”.

Esta sentencia abre la puerta a que otros conductores afectados reclamen la anulación de sus multas por exceso de velocidad. Aunque cada caso puede ser tratado de forma diferente en un juzgado y cada sanción puede estar marcada por otras connotaciones, la DGT podría enfrentarse a un aluvión de devoluciones si concurren estas circunstancias.


Mala Fe

El juzgado cordobés entiende que Tráfico actúa con mala fe cuando realiza este tipo de actos. Por su forma de proceder, la DGT ha sido condenada a pagar las costas del juicio. No es la primera vez que los Tribunales achacan malas praxis a Tráfico cuando de multar se trata.



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